Una casualidad infinita, con principio pero sin un fin establecido. Una lucha a contra corriente, en contra del tiempo, sabiendo que lo que por casualidad empezó nunca podrá terminar porque ninguno de los dos dejará de pensar en el otro.
Un lazo transparente que nos une donde quiera que vayamos, un mismo pensamiento, 'volvernos a ver'. No importa el donde ni el cuando, porque los dos sabemos que estaremos esperando ese momento.
Quizás no escogimos el mejor momento de conocernos, pero también puede que el destino lo eligiera así. Porque cuando ninguno de los dos pensaba que podría encontrar alguien que simplemente conectara sin necesidad de palabras, el tiempo y el destino nos juntaron. Y hoy se que por mucho tiempo que pase ese lazo no se romperá nunca.