Un giro de 180° que te cambia. Empezar a dar la espalda a cosas que antes considerabas realmente importantes, cambiar por fuera y a la vez por dentro, hacer de tu vida una montaña rusa de temporadas, de sentimientos, sensaciones... Llegar al punto de no reconocer tu propia vida, de extrañarte a ti mismo, de no saber que es lo que falta para completar ese giro de 180° y de no saber, si es bueno o malo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario