.

martes, 6 de octubre de 2015

¿Quién dijo que fuera fácil?

Cambios repentinos, un mar de nuevas posibilidades y sobre todo de nuevas metas. Algo que desde hace mucho llevaba buscando pero que hoy por hoy no se completa. Muchas veces intentamos enterrar el pasado, pasar página y centrarnos en nuestro presente, pero poco a poco nos vamos dando cuenta de que aunque lo intentemos, nunca estaremos completas del todo. Seríamos capaces de juntar todas aquellas cosas buenas que nos han aportado las personas que han pasado por nuestra vida y que de verdad han dejado huella y crear nuestra propia felicidad. En ocasiones echamos de menos lo que creímos olvidado por completo y nos llegamos a proponer volver a ello, al menos para recordar aquella sensación que nos transmitía, olvidando por un momento lo que tenemos en ese momento, un viaje al pasado como si fuéramos invisibles. Algo tan irreal que se sale de toda posibilidad realizable, pero que en realidad todos necesitamos. Y es que, ¡se hace tan difícil encontrar la felicidad teniendo referencias pasadas que a veces pensamos que simplemente nunca la encontraremos!

No hay comentarios:

Publicar un comentario