Era una chica audaz, valiente, se moría de ganas por enamorarse nuevamente y sin embargo, seguía tropezando una y otra vez. Hablaba sin parar y era el nerviosismo en persona, a veces, olvidaba donde estaban sus límites.
Reía y hacía olvidar a cualquiera que el resto del mundo que estaba a su alrededor existía. Le gustaba escuchar música a todo volumen, y cantaba siempre y cuando nadie la escuchara. Adoraba hacerse de rogar, y aun así, siempre que la seducían un poco, caía.
Disfrutaba las cosas al máximo, y nunca perdía la ilusión de encontrar a alguien que la hiciera cometer locuras, pero esta vez, con un motivo de por medio.
Se hacía la fuerte, pero en el fondo era la típica romántica sensible.

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