Después de mil y una vueltas, decidí enterrar todo aquello que alguna vez empezó y que hoy por hoy no tiene futuro.
Se acabó dar de si, sin recibir, o recibir solo en escasas ocasiones. Perseguir algo que cada vez se aleja más aunque en diferentes situaciones pienses que por un momento se acerca. Y se acabó, por que hay cosas que con el tiempo van matándote lentamente y que aunque no lo notes, llega un día que todo lo formado se derrumba. Y es justo ese día cuando te das cuenta que poco a poco has ido haciendo que eso que alguna vez creció, se derrumbara.
Hoy, es hora de empezar de nuevo, y de mirar dentro, mirar hacia lo que de verdad te hace feliz, sin importarte lo que dirán. Fuera cosas, malas y fuera problemas tontos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario