Siempre que la vida nos de una segunda oportunidad, siempre que la sepamos aprovechar y siempre que sepamos cerrar las puertas del pasado, seguiremos creciendo.
No es fácil cerrar etapas de nuestro pasado, olvidarnos de aquellas personas que ya no quieren formar parte de nuestras vidas pero que nosotros seguimos extrañando o incluso resignarnos a que quizás haya cosas que ya no se puedan arreglar.
Duele, y duele mucho, saber que alguien a quien tu de verdad quieres de una forma u otra, ya no quiere saber nada de ti. Te preguntas una y otra vez si todo eso se solucionará algún día o si en un futuro volveréis a ser lo que un día fuisteis. Preguntas que por ahora no tienen respuestas pero que no dejan de rondar por tu cabeza a cada día que pasa.
Piensas en todo lo que ha pasado y por momentos crees que quizás lo mejor sea dejar las cosas como están, pero tarde o temprano sale ese sentimiento del fondo que te pide volver a intentarlo una vez más. Por todo lo que algún día fue, por lo que será o por que dicen que lo ultimo que se pierde es la esperanza. Por cualquiera de esas cosas sigues pensando que vale la pena intentarlo una vez más.
Pero es solo eso, un pensamiento que no sabes si la otra persona comparte o si de verdad, ya se ha olvidado de todo esto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario